Monday, June 1, 2020

Notas de lectura: blog de un compañero


Para esta consigna elegí el blog No me dejan salir, de Catalina Ramos.
Este cuento parecía bastante normal al principio, alguien que se levanta y se lava la cara, pero mi curiosidad fue aumentando a medida que la historia avanzó. El nerviosismo del protagonista me pareció muy bueno porque es contagioso, te genera una sensación de apuro por entender lo que está pasando. El final me gustó mucho, e incluso me dio un poco de miedo cuando entró al baño y vio vapor, porque pensé que iba a encontrar una persona adentro. No me quedó muy claro si era alguien que contaba cuentos, alguien que te leía las cartas o quién era el que cobraba $200 por la historia pero no cambiaría el final porque me gusta la intriga que genera.
Está bueno darse cuenta de la cantidad de hipótesis y preguntas que se te pueden ocurrir con una historia tan cortita. ¿Tuvo una alucinación? ¿Le robaron las cosas? ¿Era un sueño? ¿El libro es mágico? ¿De quién eran los pasos? ¿Esa persona hizo desaparecer todo? Me gusta cómo está narrado y cómo la falta de detalles te obliga a que lo rellenes con tu propia imaginación.

María


La diminuta virgen de cristal se reflejaba en los ojos de la muchacha mientras ella la analizaba con detenimiento. Hace muchos años ya que había renunciado a los espíritus, pero iba a volver a creer en uno solo, el responsable de aquel regalo. Muy, muy, muy en el fondo, una parte de ella esperaba que si existía un cielo desde donde la esté mirando, sienta consuelo en el hecho de que iba a estar bajo su protección.

La crónica, ornitorrinco de la prosa – Juan Villoro


Sunday, May 31, 2020

90 días en la Cortina de Hierro. VII. URSS: 22 400 000 kilómetros cuadrados sin un solo aviso de Coca-Cola – Gabriel García Márquez


Esta crónica situada en la Unión Soviética describe de manera minuciosa la perspectiva del escritor que recorrió gran parte de esta en tren. Según lo que cuenta García Márquez, se podría decir que se encuentra con dos aspectos bastante opuestos. Por un lado están las aldeas coloridas, alegres, floreadas, con signos de amor, amistad, trabajo y buena salud. Pero también describe un lado más campestre que es triste y está hundido en la pobreza, la ruina y la miseria. También están los testimonios que describen a la URSS como un lugar ideal para vivir, y los que fracasaron en el intento de escaparla. Me recuerda esto a algo que dijo Juan Villoro en “La crónica, ornitorrinco de la prosa”, sobre que una crónica es más creíble si no se discriminan detalles por más confusos y contradictorios que sean.
 Eso sí, en todos lados se deja ver el gran patriotismo de los habitantes del país, el frecuente canto de himnos, las estatuas de Stalin y Lenin, y algo que también aparece recurrentemente es la presencia de militares en todos los lugares que visita con su amigo Franco. Se menciona más de una vez la vestimenta algo vulgar de la gente, y el uso de pijamas y pantuflas no sólo en el tren, también en la calle, especialmente en el verano. Al reconocer ciertos aspectos en común de la cultura, el aire rural y provinciano, el cronista se da cuenta de que a pesar de estar muy lejos, el lugar no era tan distinto a su pueblo como pensaba, y lo compara también con otros países.
La gente es descrita con gran entusiasmo, cordialidad, y una generosidad casi exagerada, sobre todo con los delegados. En un momento, habla de la Unión Soviética como un país difícil de entender. Están los detalles políticos y, en mi opinión, un poco sarcásticos, como la falta de carteles de Coca-Cola, y que no existía producción de alambre ya que no hay propiedad privada, igual que los almacenes sin vitrinas. Esta sencillez choca con los edificios y trenes lujosos que aparentemente son así para impresionar a los occidentales.

Nada


Quizás, si no te hubieras dormido tan tarde la noche anterior, hubieras escuchado antes los ladridos incesantes de tu perro que estaban sucediendo hace horas. Lo hubieras buscado, pero no lo hubieras encontrado. Hubieras notado que el sol aún no había salido a pesar de que el reloj marcaba las dos de la tarde. Hubieras mirado por la ventana para observar que en las calles tan pobladas de tu ciudad no se podía ver un alma. Hubieras encontrado en la puerta de tu casa, un raro libro esperándote en el suelo, repleto de símbolos extraños que hubieras sido incapaz de descifrar. Hubieras salido, hubieras corrido, hubieras gritado, y hubieras descubierto que todos se habían ido. Hubieras recorrido largas distancias en busca de vida y te hubieras topado después de horas con un gran espejo. Del otro lado hubiera estado tu perro, ladrando, llamándote para que vayas con él. Hubieras abierto y cerrado los ojos muchas veces para poder creer lo que veías. Hubieras pensado por horas, hubieras llorado de desesperación, te hubieras lanzado una y otra vez contra el espejo para intentar atravesarlo, dañando no solo al objeto, también a ti mismo. Hubieras oído el ruido de la alarma y te hubieras despertado. Hubiera sido solo un sueño.

Diario de escritor



Acción rutinaria: tapar a mi perrita después de cenar.
Viernes 29/5: encontré que mi perra, Mora, había hecho un desastre en su cucha. Tenía como tres almohadones que no sé de dónde salieron y todas las mantas viejas que usamos para taparla estaban tiradas por cualquier lado. La levanté para poder acomodar las cosas, y ella esperó paciente en un costado a que yo terminara. Cuando ya estaba todo listo se subió al almohadón, y se quedó quieta esperando que la cubra con la manta.
Sábado 30/5: Mora estaba muy cómoda en su cucha ya que adquirió una prenda nueva: un trajecito rosado que me donó mi tía que pertenecía a su propia mascota. Normalmente no le gusta que le pongan cosas, pero esta vez claramente lo estaba disfrutando. Se notaba que no quería levantarse porque en cuanto la saqué del almohadón para acomodarlo se volvió a acostar enseguida, y no me permitía que la sacara más. Finalmente, logré que dejara de resistirse, y ni bien terminé de organizar las cosas se subió de nuevo para que la tape.
Domingo 31/5: cuando llegué a la parte de mi casa donde duermen mis perros me encontré con que alguien ya se había encargado de tapar a Mora, así que decidí no molestarla y dejarla como estaba.
Miércoles 3/6: cuando pasé por al lado de mi perra me di cuenta que, aunque ya estaba tapada, se había movido lo suficiente como para destaparse un poco, así que volví a acomodar la manta encima de ella.
Jueves 4/6: me olvidé de tapar a Mora después de cenar, que es cuando lo hago usualmente. Varias horas después de haberme ido a acostar, fui a la cocina a tomar agua, y mi perra se levantó cuando escuchó el ruido, así que fui a taparla. Me costó mucho acomodar las cosas porque ella tenía tantas ganas de dormir que se subía una y otra vez por muchas veces que la sacara, pero finalmente triunfé.
Viernes 5/6: pude notar cuando fui a donde estaba mi perra que ya se habían encargado de taparla, aunque tenía la cabeza afuera. La terminé de tapar, acaricié a mi otro perro que me estaba mirando con celos y me fui a dormir. (En realidad me fui a escribir esto)
Domingo 7/6: me dirigí a donde duerme mi perra con intenciones de completar nuestro ritual nocturno, pero me encontré con que no había ningún perro ahí. Supuse que estaba en la pieza de mis padres, donde mi hermano se encontraba mirando televisión, así que me fui hacia allá y comencé a llamar su nombre. No tardó mucho en venir, y me acompañó de regreso a su cama, acostándose rápidamente para que yo la tape.
Lunes 8/6: cuando fui a donde estaba Mora me encontré con que ya estaba durmiendo. Me da lástima despertarla, pero duerme mucho mejor cuando la tapo, y no aparece a molestar en medio de la noche, así que tuve que despertarla de todas formas. Me miró como si le hubiera hecho la peor ofensa de su vida, pero una vez que preparé su manta vieja no tardó mucho en olvidarse de mi traición y volver a dormir.

Frases



  • Respete a los demás. (Un cartel que aparece cada varios kilómetros en la ruta y seguramente se refiere al tráfico, pero estaría bueno que se implemente para otras cosas).
  • ¿Quién soy? Supongo que soy lo mismo que tú. Ni mejor. Ni peor. Porque nadie fue ni será jamás igual a mí ni a ti. -Sense8, serie de tv.
  • Quizás lleguemos a sentir más respeto por su derecho a hacer lo que nosotros estamos haciendo: elegir la forma de vida que prefieran. -Zygmunt Bauman.
  • No te enojes porque no tienes un movimiento, alégrate de que no necesitas uno. (Por movimiento se refiere, por ejemplo, al movimiento feminista, anti-racista, etc).

Sueños y pesadillas


  • Se nota que estuve mirando la serie Orphan Black, porque soné que era un clon y estaba siendo perseguida por las personas que me habían creado. No me acuerdo mucho más, pero me desperté bastante nerviosa.
  • Varias personas, creo que estudiantes, íbamos caminando por un lugar muy campestre y llegó una carreta llena de personas enfermas, hacinadas. Una señora se bajó y nos pidió si le podíamos prestar un teléfono, y una chica rubia que estaba conmigo le dio el suyo. Cuando se lo devolvió, yo agarré un plástico que estaba cerca para envolver el teléfono con el mismo y le dije a la chica que le pase alcohol y se lave las manos antes de tocarlo… parece que estuvo inspirado por toda la situación que estamos viviendo.
  • Estaba mirando mis redes sociales, más específicamente Twitter (lo cual es raro porque no tengo uno), y mientras estaba pasándome por mis chats me doy cuenta de que mi hermano se había metido a mi cuenta, y estaba saludando a todos mis amigos desde ahí, mientras yo le decía que salga por medio de los mismos chats. Estaba bastante nerviosa, como si tuviera conversaciones muy importantes o privadas que no quisiera que él vea.

Tuesday, May 26, 2020

Nota de lectura: Sasturain


Subjuntivo – Juan Sasturain
Nunca había leído un cuento escrito con esta técnica y me gustó mucho. Te mantiene atento, tratando de anticipar lo que va a suceder y haciendo teorías a medida que vas avanzando, ya que el hecho de que trabaje con la imaginación abre un mundo de posibilidades infinitas para el siguiente suceso.
Al principio estaba bastante perdida, debo admitir, pero la historia me fue atrapando en su desarrollo. Noto que el narrador, además de las peculiares cualidades de estar en segunda persona y en modo subjuntivo, es bastante detallista cuando se trata de adjetivar ciertas cosas. Utiliza metáforas, y también hace aclaraciones cuando describe, “cortés pero no cordial”, lo cual te da una sensación de entender lo que está sucediendo como si te estuviera pasando a vos mismo.
Creo que las dos historias se ven claramente en el final, e incluso se entrelazan y se vuelven una sola. Por un lado están las aventuras del desmemoriado, intentando buscar algo que tenga sentido, haciendo caso a las órdenes ajenas sin oponerse con tal de encontrar un poco de sabiduría, de certeza. Por otro lado, está la historia que está investigando, esa de la cuál fue protagonista pero no está enterado, y que analiza con curiosidad como si fuese sólo un espectador. La revelación de su identidad, el descubrimiento de que las dos historias son sólo una y la especie de compasión que tuvo Subjuntivo para no matar a un ignorante causan un gran efecto de sorpresa.