Wednesday, September 30, 2020

Carta de Zeus a David Bowie

 


Querido David,

Me aseguré de que mi hermano Hades, a quien ya debes haber conocido, haga llegar esta carta a tus manos. Para empezar, quiero decirte que me apenó mucho oír la noticia de tu muerte. Han pasado muchísimos años desde la última vez que nos vimos, ¿cuándo fue, en los años 70? No recuerdo exactamente, pero sé que fue unos años antes de que salga Aladdin Sane (me gustó mucho la portada, por cierto, creo que los dos sabemos de dónde sacaste inspiración). Me estoy yendo de tema. Te escribo para hacerte una propuesta.

No sé cuál sea tu situación actualmente en el inframundo. A la mayoría de los mortales no les agrada mucho, al parecer, pero cada quién con sus gustos. Estoy seguro de que encontraste más de un viejo fan ahí que te mantuvo entretenido, ¿no? De todos modos, tengo en mente planes más grandes para ti. Aquí arriba estamos bien, la mayoría del tiempo, aunque a veces nos la pasamos de pelea en pelea. Los dioses pueden ser muy irritables. No voy a mentir, a veces las ocasiono yo… ¿Oíste de esa tormenta eléctrica en India el año pasado? En fin, lo que quiero decir es que creo que nos hace falta una fuente de entretenimiento, y creo que eres la persona indicada para ese trabajo. Ahora, como dije, no sé cómo te está yendo allí abajo, pero te aseguro que aquí lo vas a pasar muchísimo mejor. Rodeado de diosas y dioses más bellos de lo que jamás te podrías imaginar, y la más amplia variedad de manjares y vinos, cortesía de Dionisio. Como dijo Rosengren, “es la gente quien hace el mundo de la comida y el vino tan fantástico.”

Quiero que consideres cuidadosamente quién te lo está pidiendo, después de todo, Afrodita tiene la belleza, pero yo tengo el rayo. A ella todos la aman, pero a mí todos me escuchan. Bueno, no creo que sea necesario decir nada más. Si te interesa la oferta házmelo saber y me encargaré de que llegues aquí de inmediato. A Hades no le va a gustar la noticia, pero yo tengo la última palabra, así que no te preocupes por lo que él te diga. Espero oír de ti lo más pronto posible.

Atentamente, Zeus

Tuesday, September 29, 2020

Zeus

Luego de derrocar a su padre, Cronos, se coronó como rey del Olimpo, padre de los dioses, adorado y respetado por todos. Tiene una figura alta, poderosa, con largos cabellos y barbas pálidas, se lo suele representar con un cetro o un rayo en su mano. Es el dios del cielo, del relámpago y el trueno, de la ley, el orden y la justicia. Es famoso por engañar a su esposa Hera en varias aventuras eróticas, resultando en la descendencia de muchos dioses y semidioses. Tiene una manera de resolver conflictos violenta y aterrorizante, los relámpagos en el cielo suelen ser señal de que alguien rebasó la paciencia de Zeus.

Thursday, July 16, 2020

Fotos


Descripción objetiva
Una de las cosas que no cambia es la casita de la esquina. Siempre igual, nunca cambia. Esos techos verdes y empinados son ideales para la nieve, aunque acá no nieva. Contrastan con los ladrillos anaranjados. Adentro seguramente está la señora, con su hija de mi edad, y un nene más chico. También tienen una perra, ovejera alemana y negra, que no deja de ladrar en toda la noche, y no se pone muy contenta cuando ve a la gente pasar.
Descripción subjetiva
Esa Kangoo gris de la esquina es de mi tía. En realidad no sé si es una Kangoo, para mí son todas iguales. Ese dibujito que tiene atrás es de una posada, la posada de mi tía, donde pasaba las tardes de verano acompañando a mi mamá en el trabajo, conversando con turistas, jugando con el gato. No me gusta mucho viajar en la Kangoo. A veces la usan mis primos, veterinarios, y tiene olor a campo mezclado con desodorante de ambientes. Me hace doler la cabeza.

Notas de lectura


El cuento de navidad de Auggie Wren  
Me gusta la perspectiva desde la cual está contada la historia, creo que los pensamientos del narrador escritos con sus propias palabras la enriquecen mucho. Es corto y avanza rápido pero creo que está bien escrito, me gusta el ritmo y no cambiaría nada.
Smoke
Nuevamente me gustó, aunque no tanto como el relato. Entiendo la necesidad de agregar personajes e historias, de otra manera la película sería demasiado corta, pero creo que se desvían demasiado del tema principal. Me llama la atención que, como dice el cuento, Auggie es un nombre inventado para evitar “dañar la reputación” del personaje, sin embargo, en la película también se presenta como Auggie, lo cual supongo que significa que estamos mirando (de nuevo) desde la perspectiva de Paul. Hubiera sido interesante escuchar la voz de Paul narrando la historia.

Tuesday, July 14, 2020

Hesperidina


Era un domingo de julio, a las once de la noche. Celia estaba de visita en la casa de su tío Rubén, solamente por dos semanas. Todos los años se permitía una escapadita de la rutina para pasar tiempo con su familia santafesina. La señora y las nenas estaban durmiendo, solamente estaban ellos dos en el living. Celia apretó tantas veces el botón para cambiar de canal que se le cansó el dedo y se dio por vencida.
No hay nada para ver en la tele —declaró, acompañando el comentario con un breve suspiro, y dejó el control remoto en el sillón. Se dio la vuelta para ver lo que estaba haciendo su tío, quien se encontraba llenando un vaso con un licor de color anaranjado—. ¿Qué es eso?
¿Querés probar? —respondió Rubén, sin contestar aún su pregunta.
La joven no tardó mucho en levantarse de donde estaba para darle una oportunidad al trago. Arrugó la nariz después de beber, claramente no le había fascinado.
Es amargo —critica.
Bueno, está hecho con naranjas amargas… —explica el mayor mientras observa la botella. Por un segundo siente que se transporta décadas atrás, a cuando “los tiempos eran mejores”, como él siempre decía, y se sentaba con su abuelo junto al fuego todas las tardecitas de invierno mientras este tomaba Hesperidina, y este recuerdo le provoca una sonrisa.
Celia no tardó mucho en reconocer esa expresión: se venía una de las famosas historias de su tío, así que se sentó junto a él, al lado de la barra de licores, preparando los oídos para la charla que se venía.
Cuando yo era muy chico mi abuelo me contó esta historia, que para mí es muy interesante, y ¿quién sabe? Quizás algún día se la vas a contar a tus hijos —empezó a decir (y esto efectivamente iba a suceder, pero no nos adelantemos)—.  Todo comenzó una mañana de octubre del año 1864, ¡qué época! Cuando los vecinos de Buenos Aires se despertaron y vieron toda la ciudad pintada de naranja, con carteles que decían “se viene Hesperidina”.  Imaginate vos la emoción de esta gente, porque en ese tiempo serían unos cien mil habitantes nomás, y estas cosas no eran muy comunes. Antes de la gran revelación, todos estaban especulando teorías de qué podía ser esta cosa que se venía… no fue hasta el 24 de diciembre que salió un artículo en el diario local, anunciando el inicio de la comercialización de esta bebida. A pesar de todas las expectativas, nadie sabía que esta iba a tener el monstruoso éxito que tuvo, y menos que se iba a convertir en la primera marca registrada de la Argentina, pero esperá, me estoy adelantando.
Rubén hizo una breve pausa para rellenar su vaso. Se lo ofreció una vez más a su sobrina, pero esta negó con la cabeza.
¿Te imaginas la cantidad de demanda que tuvieron? Además, no sólo se utilizaba como bebida alcohólica, era un digestivo, un producto farmacéutico. Y con la guerra del Paraguay, ¡uf! Hasta eso les sirvió comercialmente. Y encima, fue la primera bebida aprobada socialmente para que las mujeres consumieran en público, porque viste que en esa época no se concebía que estén tomando alcohol fuera de sus casas.
Celia rodó los ojos ante aquel comentario.
Cuestión que el creador de todo esto fue Bagley, que seguro lo conoces. Él se vino de Estados Unidos a Buenos Aires de muy joven, y trabajó en una farmacia que se llamaba “La Estrella”, que todavía existe, y bueno, al cabo de unos años creó la fórmula de la Hesperidina. Pero eso no es todo, con tanto éxito comenzaron a llegar problemas…
Ambos se distrajeron con la fuerte brisa que inundó la sala. El ruido comenzaba a dificultar la historia, sin mencionar el frío tan cruel de esa noche invernal. Rubén se puso de pie y se dirijo a la ventana, que siempre quedaba mal cerrada si no conocías el truquito para trabarla, como decía él. Tuvo que empujarla con fuerza ya que el viento parecía estar determinado a entrar, hasta que finalmente logró poner la traba. Volvió al lugar junto a su sobrina mientras se frotaba las manos para calentarse.
Ahora sí, ¿qué te estaba diciendo?
Que hubo problemas.
Ah, sí, bueno, te podes imaginar que cuando un producto tiene tanto éxito, la gente va a querer aprovecharse, entonces empezaron las imitaciones. Bagley empezó toda una lucha para que se sancionaran las leyes de marca en Argentina, se decía que era muy amigo del presidente Nicolás Avellaneda. Y lo logró, en el ’76 Hesperidina se convirtió en la primera marca registrada del país. Pero no sólo hizo eso, también mandaba a hacer las etiquetas a Estados Unidos, a la empresa que hacía los dólares, para que la gente pueda identificar las botellas originales de las imitaciones. Además, dividió la fórmula en dos partes: dos personas eran responsables de cada una de ellas, y ninguna conocía a la otra. La compra de los ingredientes era toda una misión incógnita: siempre en efectivo, sin factura, en distinta época, con distinta ropa, sin hablar con nadie.
Esto último le causó gracia a Celia, y veinte años más tarde le seguía pareciendo gracioso.
¡Parece una película de espías! —comentó la hija menor de Celia, que estaba disfrutando de la historia justo como ella la había disfrutado alguna vez.
¿Viste que sí? Y eso no es todo, dice la leyenda que estas dos personas se hicieron muy amigas, pero nunca, jamás, jamás de los jamases, se revelaron la otra parte de la fórmula.
Mientras concluía el cuento, una brisa de viento entró por la ventana. Por un segundo, sintió que se transportaba décadas atrás, cuando los tiempos eran mejores, cuando su tío le contaba esta historia una noche de invierno en su casita de Santa Fe, y este recuerdo le provoca una sonrisa.

Teóricos


Anoté algunas cosas de los teóricos “Tiempo” y “Distancia Narrativa” que me llamaron la atención.
Tiempo: utilizaría anacronías: flashbacks del pasado (analepsis)  y quizás algunas “visiones” o pistas de lo que viene en el futuro (prolepsis). Jugaría con la velocidad de la historia: aceleraría en las partes que son menos relevantes para la trama principal (sumario o elipsis) y amenoraría la velocidad en las partes cruciales de la historia (pausa).
Distancia narrativa: me gusta la idea de contar la misma historia desde distintas perspectivas. Usaría la técnica narrativa que nos enseñan usando de ejemplo “La salvación”, de Adolfo Bioy Casares, en la cual varía la distancia narrativa dentro del mismo texto.

Sunday, July 12, 2020

En el bosque


Los testimonios de los protagonistas del crimen coinciden hasta cierto punto de la historia, y luego toman caminos diferentes. Se me hace difícil elegir a quién creer. El que menos me convence es el del hombre que fue asesinado, no sólo por ser un espíritu, pero porque podría haber alterado los hechos para quedar bien. El ladrón y la mujer, sin embargo, ¿por qué mentirían? Ambos salen perdiendo si tenemos en cuenta sus historias, ambos admiten ser culpables de homicidio. Los dos dijeron que la otra persona había escapado antes del asesinato, pero, suponiendo que uno está diciendo la verdad, ¿cómo sabría el otro que la herida mortal había sido en el pecho? Básicamente, todos tienen algo de mentira y algo de verdad en sus versiones.